viernes, 23 de octubre de 2009

Desechando realidades

“Los nacionalismos son una opción política tan legitima como es la mía y la de mi partido, que es la de centro reformista, pero también digo que me parece absurdo que pidan la independencia o nacionalidad de algunos territorios de la Nación, no ya por ideología sino por el propio sentido común. Europa está en un gran proceso de integración: sí, hemos cedido nuestra política cambiable, nuestra política monetaria, hemos quitado las fronteras interiores, votamos hace unos años una Constitución europea, ahora está el Plan Bolonia donde los títulos universitarios serán iguales para todos en toda Europa, ¿a dónde van, entonces, los nacionalismos?”
“Pido una vez más a los jóvenes de Nueva Canarias que propongan ideas y den soluciones a los problemas que realmente tienen los jóvenes, que nada tiene que ver con una bandera.”

Después de leer este comunicado,emitido por el Presidente de NNGG en Telde,estuve durante minutos sopesando la posibilidad de escribir sobre el respecto,y evidentemente,para que el ciudadano de a pie se entere de qué va la cosa,lo he suscrito,anunciado su creador y colocado sobre letra cursiva,para que el lector medio sepa que es una transcripción tal cual de las palabras anunciadas en los medios de comunicación.

Dice el Presidente,estatuto en mano,que la ideología del PP,es de centro reformista,una cuestión que podría atañer a la impersonalidad crónica que sienten desde el partido conservador español (heredero a todas luces de aquélla Alianza Popular de marcado carácter liberal democristiano,conservadora),curiosa situación,cuando la mano dura del Partido,esa representada por Fraga (que aún persiste),Aznar (que dicen que no está pero es como si estuviera siempre) y los acólitos de éstos,que van desde Aguirre a Camps,pasando por la ristra de venerables descendientes de la capa ministerial franquista,sigue imperando en el curso de la identidad de una formación,que hace años que perdió el sentido de un camino,justo el mismo tiempo que tardaron en elegir como "jefe" al hombre que hará del perder elecciones,un tratado de erudismo sin precedentes.

Es un hecho que las medidas políticas,económicas y sociales en nada se parecen a un centro reformista,como lo quieren hacer ver.Las políticas,en detrimento del pueblo en sí,benefician,ante todo,a una parte de él,a ese que,cejando en la tasa impositiva,ve crecer la intervención capitalista privada,para cubrir las necesidades esenciales de educación y sanidad,por ejemplo.Y como representación de gran escala de este leit motiv,no hay más que acercarse a las Comunidades "forales" de estos conservadores,Madrid y la Valenciana.La exención de impuestos,la guía social,el imperio de la ley,se fundamenta en un apoyo sin "precedentes" a la capa pudiente,a la de los inversores hereditarios,que tienen en sí el poder de reflotar la economía para sí,pero no para los demás.Para algunos,el reflotar una economía significa adquirir una posición adyacente a la minoría,que les otorgue escasa legitimidad social,pero sí la preponderancia económica.

Si hablamos de hechos sociales,es un lema de campaña pre-electoral el ajusticiar el gasto,el acometer el cierre de grifo procedente de las recomendaciones de la UE,formuladas por un grupo mayoritario (extensamente) de políticos conservadores que no entienden de poner en peligro patronazgos pero sí de salir de las crisis apoyándose (y hundiendo en tal caso) a los obreros y trabajadores (los más) del suelo europeo.Una Europa,por ende,que significa interés particular,pero no global,aunque éste,sería otro debate muy distinto.

La economía se beneficiaría de cambios en la forma de contratos (eliminar las diferencias entre determinados e indeterminados en su duración),para que el empresario de turno,pudiera a su antojo,disponer de una mayor maniobrabilidad judicial para extinguir aquéllos tratos que le perjudicaran en un momento dado,dándole la espalda a la situación de otro,que por riqueza,siempre estará por debajo,el trabajador (de los que hay a millones en este país).Sólo con esta medida y aquéllas que tienen por decreto el beneficio de la Patronal (Ferrán se frota las manos) ante la petición y demanda de los Sindicatos,daría de que hablar de su "centrismo" y sentido reformista...Porque,carece de sentido ser "imparcial" políticamente y ser reformista,de esta manera,en un estado capitalista-global,es,cuando menos,cómico al sentido común.

En el sentido de nacionalidades,o independencias,y más unidos al concepto europeo,que no al intrínseco por sí mismo,tienen las afirmaciones de este líder juvenil más insensatez si cabe.Una de las grandes demandas de los estados comunitarios es mantener,ante todo,su status quo como gentilicio regional (españoles,franceses,...) tanto es así,que Europa no nace como un estado supranacional en sí mismo,sino como un conjunto de Confederados,lo que implica,en sí,un sentido de independencia jurídica establecida,toda vez que estos propios Estados (a camino entre región y provincia) no aceptan intromisiones en muchas competencias,no comparten principios constitucionales más que la adhesión a la Declaración de los Derechos del Hombre,les separan índices culturales tan importantes como la lengua o la religión,y así sucesivamente.Particular es,también,el desconocimiento de la propia Carta Magna nacional,que prevé en concepto de nacionalidades propias dentro de un mismo territorio,reconociendo,el TC este concepto en todo,pudiendo hablar de convivencia de nacionalidades que forman una conjunta,la española,pero sin desagravio de las naturales de cada región.

A riesgo de parecer catastrofista,Europa no ha eliminado,ni mucho menos,todas las barreras,en tanto que las leyes que imperan en cada caso,al carecer de una Constitución única,en materia de seguridad (cuerpos de seguridad del Estado),...No son,ni mucho menos,mutables,y a menudo encuentran trabas de todo tipo.La creación de una unidad monetaria ha favorecido medidas comerciales,es un hecho,pero las continuas directivas y reglamentos no han establecido aún,un marco de igualdad entre los 27 miembros.Y eso,por citar,para la no extensión de este comentario,casos vagos y discontinuos.

Es curioso que aún se hable del concepto de Constitución Europea (que no existe en la actualidad) cuando lo único real es que existe un franco rechazo a la misma en tanto los ciudadanos de a pie,la entienden a menudo,como una intervención comunitaria en la política interna,y hasta ahora,los Tratados "aceptados" han tenido más que ver con la viabilidad de crear accesos a este texto,que al texto en sí.Lo que es aún más significativo,es que el concepto de bandera nacional (y su defensa a ultranza basada en raíces visigodas y castellanas) va coherentemente en contra del sentido de Unión Europea como supraestado,que no de la unidad europea,pero ésta,es harina de otro costal.

Remarcar esta unidad,no legitimada con una verdadera unión social y política,resulta absurdo cuando se nombra el Plan Bolonia,rechazado por miles de estudiantes en todo el continente y especialmente,en España,donde nos hemos sumado,tarde y mal,a la par de países como Grecia,Eslovenia,...Países más atrasados,que,lógicamente,lo han visto con mejores ojos que los españoles,considerablemente más adelantados en materia de educación superior.El Plan Bolonia ha traído numerosas controversias,representadas en la plataforma de Alternativa a Bolonia,conformada por cientos de estudiantes en esta misma isla,que no busca la Revolución (como se ha vendido) sino la modificación de los principios,y esencialmente,el de la participación juvenil,máxima afectada por el cambio propuesto desde los reglamentos europeos.Desechado este "nexo" de unión,no tengo más que a bien,la crítica a la razón práctica de algunos,que soslayan el sentido comúm,queriendo matizar su propia tozudez ideológica en la crítica sin sentido a la opinión de otros.

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