sábado, 19 de septiembre de 2009

La inteligencia de enjambre

A muchos este concepto les sonará a chino,todavía yo,luego de haber leído algún pequeño Tratado sobre lo mismo,me resulta griego clásico,de ese del instituto que sólo manejamos a medias pero no somos capaces de discernir de otros,pero algo he comprendido,si mal no he ido encaminado, sobre las enseñanzas de Edward Wilson,un científico que lleva lustros estudiando la vida de las hormigas,seres,por otro lado,fascinantes en todo su esplendor.Se da el caso de poder afirmar,sin mucho temor a caer en el error,que entidades de este tipo son estructuras que de forma particular no poseen un grado de inteligencia capaz más allá del propio instinto de supervivencia,pero en unión,poseen procesos de conducta que presentan atisbos claros de aprendizaje,si existe tal concepto,hay enseñanza,y por ende,un binomio formado entre jerarquización y sociedad,principios propios de cualquier grupo "inteligente" homínido.

Resulta asombroso reconocer en seres tan minúsculos como éstos comportamientos semejantes al del ser Humano,tanto es así,que es probado el hecho de que una hormiga,si bien no hay un contexto determinado,bosteza e incluso se estira.Posiblemente no tenga los mismos fundamentos que en el Hombre,pero es de menester señalar que puedan hacer tal actividad como parte de su cotidianidad.Así,es común a un grupo considerable de insectos que viven en grupo (abejas,termitas,las propias hormigas) un comportamiento que pudiera compararlos a nano-humanos.

Pues bien,para muchos,el prototipo de sociedad eficaz y jerarquizada es la colmena de las abejas o el propio hormiguero.Resulta fascinante pensar que tengan,cada uno de los miles de sujetos con derecho de ciudadanía en cada lugar,un objetivo muy claro cada día.En estos grupos sociales aparecen tres funciones claramente diferenciadas,potenciadas a menudo,por una estructura biológica determinante,esto es,las obreras,la rama más "baja" pero fundamental de estas sociedades,más pequeñas y hábiles que las demás,en número ingente,que tienen principalmente dos funciones,una,la de recolección de alimentos en varios cientos de metros a la redonda del lugar de origen,y otra función,más "complicada" a priori,de almacenar correctamente el combustible alimenticio de todo el grupo.Para ello,estas obreras son capaces de tejer auténticos laberintos bajo la tierra,en el tronco de un árbol o en cualquier accidente geológico.Cabe la particularidad de que las entradas principales,suelen estar orientadas al norte y tener su salida al sur,aunqeu hay compartimentos que permiten accesos al exterior desde otros puntos,una suerte de puertas de emergencia ante contingencias varias,tales como: Ataques de depredadores,lluvias,...El segundo de los grupos,fisiológicamente más potentes,son las llamadas guardianas,un grupo especializado en la defensa del hormiguero o colmena (especialmente peligrosas las hormigas rojas africanas o alguna especie asiática) que tienen como principal eje de sus funciones la defensa de la colonia,guardar los huevos y proteger a las pequeñas crías,futuro de la sociedad.El tercer grupo podría estar dividido en dos,la Reina,por un lado,que es,o puede ser,atacada en vida por una de sus hijas para tomar el papel dominante (las guerreras defienden por lo común a la depuesta hasta que se desentienden cuando ésta es derrocada y aceptan tácitamente el nuevo coronamiento),la Reina es la única capaz de dar a luz a nuevos miembros del grupo.Y dentro de esta jerarquía están los "machos" que germinan a la hembra principal,cuya función es únicamente dotar de nuevos habitantes al grupo,asegurando su supervivencia.Tras lo cual,mueren.

Wilson fue uno de los principales baluartes de una teoría que esgrimía que la hormiga por sí sola no tiene mayor capacidad que un instinto para funciones puntuales,es capaz de segregar,cada individuo una sustancia que sirve de guía a las demás hacia una fuente de alimento (para posteriormente trasladarla a los "almacenes"),segrega otra en caso de que detecte un peligro,e incluso,deja un rastro determinado para saber desandar lo andado sin extraviarse.Wilson asegura que es increíble pensar que habiendo decenas de hormigueros en apenas unos pocos kilómetros,y cientos de miles de sujetos vivos,sean capaces de reconocer su lugar de origen,lo que sin duda consiguen mediante ingenios químicos,creando una conducta de un hecho puntual.Así,con este primario juicio de valores (diferenciar el entorno) se da lo que se conoce como inteligencia de enjambre,pues todos los miembros de cada grupo,es capaz de diferenciar en cada caso la actividad posterior al encuentro de una señal,reconoce su significado,sin ni siquiera,ser consciente de ello,y de lo que realmente conlleva,el instinto conceptual le permite albergar unos pocos centros de alarma "comida","peligro","enemigo",... Lo cual,en seres tan minúsculos,no deja de ser enteramente sensacional.

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