Para Antonio Damasio,un experto neurocientífico colombiano afincado en Estados Unidos,el eterno lema del Cogito ergo Sum,ha estado,en parte,equivocado.Descartes,el pionero del método,anunciaba que la mente,por sí misma,era la raíz de todas las cosas,y que a partir de este nacimiento,venía,tras de sí,todo lo demás.La manera de asegurarnos nuestra entidad como sujetos vitales era saber que teníamos la capacidad de pensar,si éramos capaces de tal cosa,debíamos de existir.
Para Damasio,uno de los grandes pioneros en el estudio del cerebro humano,la cuestión es justamente la contraria.Yo,tras haber leído fragmentos de sus conversaciones,me adhiero completamente a ella.Resulta que el afamado científico expone el hecho de manera relativamente sencilla.Para él,lo primero,en la cuna de la evolución universal,existieron unas pequeñísimas células que no tenían siquiera una capacidad de pensar,siquiera en modo de atisbos. Un ser ínfimo de un tamaño tan pequeño que no seríamos capaz siquiera de imaginarlo,no tiene porque tener funciones determinadas más allá de la que le es propia para reconocerse como ser,una única cualidad.El científico reconoce que en el mundo antiguo,estos seres pululaban sin especial sentido por el planeta (ya por precisar) hasta el momento en el que se empezaron a crear las primeras simbiosis celulares.La formación de un ente de mayor tamaño por asociación,dejaría mayor margen para enfrentar aspectos exógenos con una mayor eficacia.El desarrollo,por tanto,viene asociado a la unión de dos comportamientos simples,que en sí mismos,tras el nexo,precisarían de un paso más para llevar a cabo una convivencia.
Parece que el momento en el que estos seres,ya unidos unos a otros en cantidad considerable,precisaban de un mayor reducto de intercambio de información para sobrevivir,comenzaron por crear mecanismos que aseguraran la anhelada supervivencia.Esto,es,el cuerpo del ente,tenía que asociarse a un sentido lógico,una parte "delantera" y una "trasera" que asegurara de alguna manera,el mantenimiento de una estructura metabólica,por un lado,y por el otro,crear los órganos pertinentes para el cuidado de aquélla.Apareció la cabeza,con signos de percepción sensorial muy limitados.Evidentemente,un ser a nivel microscópico no tiene los mismos avatares en vida que un ser del tamaño del ser humano,puestos en esto,su sistema sensorial debía de ser menor,pero este hecho,por simple que pudiera haber parecido significó un paso importante en el avance estructural de los seres vivos.En una suerte de regla de tres,todas las entidades de este tipo precisarían de módulos similares que de alguna manera mantuvieran intactas las posibilidades de supervivencia.
El cerebro,que para muchos apareció espontáneamente en algún momento del la etapa de formación de la Tierra,es el hardware de gran capacidad que ha permitido sustentar un software cada vez más avanzado.La superficie craneana ha crecido en tanto las capacidades motoras y metabólicas del cuerpo se iban haciendo mayores en tanto la complejidad del entorno crecía.La evolución ha puesto los medios,el entorno,el propio cuerpo ha creado unas necesidades vitales para sustentar la estructura,y la posterior "mente" ha llegado a formular un modo de vida que reúne en el término cultura el conocimiento adquirido a lo largo de millones de años.
Esto es,el cerebro,al ir creciendo,precisaba de partes "nuevas" que aseguraran la total comprensión de su propia estructura,del cuerpo que sustentaba y además,necesitó una manera de interpretar el ambiente en el que se desarrollaba (mejora de los sentidos,especialmente la vista) y mejorar ostensiblemente los métodos de comunicación interna.Tener órganos sensoriales de nada sirve si los reductos por los que circula la información no llegan a las partes encargadas de interpretar el entorno.El aumento de la información y los canales para generarla y trasladarla ha sido el mayor avance del cerebro como tal,éste,ha dejado de ser sólo el aspecto físico para convertirse en Mente.Digamos que ésta,a su vez,en la facultad de interpretar,crear,...Gracias a los elementos otorgados por la evolución.Entonces,podremos decir que el lema primera del francés Descartes,es,intrínsicamente erróneo.Primero,existimos,luego,gracias a ello,y mejor dicho,por lo mismo,pensamos.Sería imposible pensar sin ser.Es lo que parece,a estas alturas más razonable.
Éste hecho,además entraña una cuestión adyacente.El hecho de poseer mente legitima,para algunos,la creencia de que por encima,y en orden jerárquico directamente desde el mito,existe el alma.El alma regularía la mente,es,por así decirlo,la manera de diferenciar a ésta.Craso error,desde luego,pues parece sensato creer que por encima de la mente,la sinopsis inevitable entre cerebro y sentidos,no haya nada.Para muchos,éste hecho encierra un determinismo lógico,sin llegar a pensar que el cerebro,durante millones de años ha evolucionado otorgando mayor libertad al ser humano,pero pudiera parecer que allende de las fronteras de la lógica y la razón no hay nada más,y es un error cruel suspender la búsqueda en este momento cuando apenas hemos comenzado un viaje que nos llevará mucho más allá de lo creíble.
Sin embargo,parece que para otros,millones en el planeta,vale el otro determinismo,el religioso,el alma,que encierra en sí mismo el poder de la mente.Que actúa de guía sin ser nada realmente.Aceptar como verídico algo que escapa a nuestra comprensión no parece sensato,en tanto que aún no hemos descubierto,muchos,la magnanimidad de la única cosa que el humano tiene en cantidad incontable desde que nace,mente.La herramienta más poderosa con la que la evolución nos ha premiado.Seamos conscientes de nuestra propia riqueza,porque existimos y pensamos,a partes iguales y como parte de un todo,sin creer que una cosa y la otra,han de ir separados,porque realmente,es lo que va contra natura.
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