Para la posterior Historia, los griegos no dejaron sólo herencia en forma de estructuras sociales, económicas y políticas, si no también se afanaron en contextualizar el principio de los tiempos. Ahí es nada. Como ninguno de los presentes estuvo ahí, ni tampoco ninguno de esos intrépidos griegos, pues el asunto estribaba en ponerse a confabular, de manera que para las mentes de la época pretérita, todo pudiera encajar.
Pues bien, en este principio de los tiempos humanos y divinos, se narran diferentes historias que llevan a un fin común, pero... Según parece, en esas confabulaciones, faltaron algunos personajes, que a día de hoy pretender hacer ver que tienen derechos sobre la Creación, la Verdad y todos sus entresijos. Algunos dirigentes políticos y sujetos que han encaminado sus caminos hacia la difusión de la actualidad en medios de comunicación modernos, estuvieron allí. Por crédulo que les parezca a la vista, o aún a los oídos, si narrasen este párrafo en voz alta.
¿Y cómo me atrevo a decir tal cosa?. La respuesta es más sencilla de lo supuesto a priori, no he hecho pruebas de Carbono 14 ni de tratamiento de sedimentos en los ropajes de estos personajes, no... Simplemente, me amparo en que hablan con la vehemencia propia de un dios olímpico heleno, en posesión de la suma Razón y de la Verdad más absoluta oculta en los avatares del mundo supraterrenal. Estos sujetos dudan de todo lo Humano, por intangible, siempre y cuando, esas "humanidades" no les favorezcan de alguna manera. Ya se sabe que lo único mejor de ser un dios (generalmente etéreo y no presente) es ser considerado su "enviado" en la Tierra. Momento en el cual, el susodicho "Mesías" puede actuar como Ley Universal, puesto que sus enseñanzas extraterrestres serán consideradas superiores y si resultaran no ser "aprobadas", siempre se le puede echar en cara al Dios inexistente a sus caprichos particulares.
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