viernes, 24 de abril de 2009

Contra la marea

Recién sacados los datos del Instituto Nacional de Empleo,el contexto no puede pintar peor.Más de cuatro millones de parados han dejado boquiabiertos a todos los estamentos.El capital se extingue y el sistema nacional falla.

Mi conocimiento sobre economía dista de ser el mejor como para tratar cualquier tema con devoción de experto,y no aventuro a decir cuestiones fehacientes sobre un campo que no controlo,pero parece,a simple vista,y por lo que puede aprender de la lectura una persona como yo,que las infraestructuras han fallado desde,no hace un,dos o tres años,sino de mucho tiempo atrás.

España,como trata Henry Kamen en una estupenda obra titulada "Del Imperio a la Decadencia",ha vivido muchas veces de réditos pasados sin prepararse,tal vez,para un futuro en base a un presente elaborado de buena manera.Quizás se haya debido a la cantidad de proliferaciones ideológicas que han cursado en nuestro país en los últimos siglos.Una vez asimilado que nuestro sistema social (la Nobleza tenía prohibida la actividad laboral hasta los tiempos de Velázquez y sus Meninas y bastante más allá) y económico iba varios años por detrás de las potencias europeas (que fuimos una de ellas hasta los tiempos de Felipe II) habría que preguntarse qué y cómo se hizo,lo que se hizo,para igualar a nuestro país con otras naciones florecientes.

Siempre hablando desde la "ignorancia",da la impresión de que España siempre vivió al amparo de alguien sumida en las miserias heredadas del coste de mantener el Imperio del Sol,aquel donde el astro rey no se ponía nunca.Ni qué decir tiene que los costes de las campañas en el Nuevo Mundo,en Flandes con posterioridad y de nuevo en las Américas,era mucho mayor de lo que producía en materia de beneficios,la explotación de los recursos de todos estos lugares.¿Por qué?,porque mientras España se limitaba a importar oro,plata,especies,...Las demás naciones avanzaban en su afán de controlar el transporte marítimo qe permitía este intercambio de bienes unilateral.Inglaterra y Francia fueron adueñándose del Atlántico y sus vertientes Pacíficas hasta expulsar a España del gran recurso para su boyante situación...

Parece que queda constancia de un "a verlas venir" desde tiempos muy pretéritos.Si a esto le sumamos el nocivo efecto,en épocas mucho más recientes (no olvidando que esas pésimas gestiones comercio-económicas han lastrado el "deber" español del siglo XV-XVI-XVII-XVIII e incluso XIX, de demostrar su poderío cara a la galería,en muchas ocasiones...) de cambios políticos autárquicos que buscaban una nacionalización desde la pobreza de alma y espíritu como bien dice Machado en su obra : "España de charanga y pandereta,de cerrado y sacristía,devota de Frascuelo y Maria,de espíritu burlón y alma quieta..." El contexto que nos queda es un país que siempre ha sido manejado a su antojo por poderes absolutos terrenales y divinos.La España de Machado se levantará en algún momento,y exigirá que la democracia sea utilizada en forma de bienestar presente,pero también de futuro.

La transición del siglo XIX al XX hirió a Hispania.Restauraciones,absolutismos,levantamientos militares ...Y otra vez levantamientos militares,dieron al traste con una temprana democracia en manos de la República,el pueblo cansado,hastiado de pobreza y miseria,entendió que el mensaje enérgico de militares y reyes,era el camino a seguir,sin pensar siquiera en la endeblez de su contenido,en la podredumbre de su futuro.España desapareció unos años,se tomó el principio del siglo pasado como ajeno a sí,como algo que prefería no vivir,creando unos cimientos de madera que sujetaran techos de acero.Fuera de la competencia,España caminaba mientras Europa corría,y aún hoy,quizás,nos vemos relegados en ese papel principal,pues cuando todos están de vuelta y se reorganizan,nosotros llegamos al punto antes de volver sólo con la yema de los dedos y tenemos que precipitarnos en busca de los demás.

Nuestro país,una vez estabilizados los felices años 70 (la Constitución bendita (enésima, por cierto, de nuestro país) del 78) fue avanzando en pos de un Estado de bienestar cuyos parebienes,grosso modo,disfrutamos con casi plenas garantías,Sanidad pública (un don de la Providencia),Educación pública (el mejor arma contra dogmas insensatos) y un entramado estatal gigantesco para dar cobijo a los menos favorecidos (INEM,Seguridad Social,...).Hoy día,España,ha ido caminando de la mano de la benevolencia del sistema,que fluía,pero cuando las cosas cambian,España,que empieza a recoger su propio estilo,se ha visto ligeramente superada,no hay hecatombe,como dicen Populosos agoreros,ni optimismo exacerbado,pero nuestro país lleva,al fín,casi 30 años buscando su propia identidad terrenal,solucionar los problemas entre todos,nos hará nación,más fuerte y desarrollada,no dejemos que una vez más,lo divino se una a lo apocalíptico de unos pocos,que piensa que España no tiene identidad (aunque la defiendan) y que si la tiene,la crean ellos sólos con tal de gobernar,como en el pasado,amparados en gritos,autarquías y oligarquías,pobreza de espíritu y sufrido desparpajo.

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